Sergio Castañeira

La mayoría de mis proyectos surgen mucho después de la toma fotográfica. Normalmente no voy con una idea preconcebida, ni pretendo desarrollar un proyecto previo de manera conceptual. Más bien, a raíz de ir acumulando imágenes de lo que vivo en mi día a día, van surgiendo los temas. De este modo surgen los diarios visuales, ya sea de un territorio concreto, de un espacio mental, poético, o de algo que estoy documentando en primera persona. Nunca me fuerzo a hacer fotografías, pero siempre he ido con una cámara encima. Es como si tuviera que estar alerta a una llamada cuyo significado no conozco inicialmente. Posteriormente, en la edición, es cuando veo que algunas fotos comienzan a hablar entre ellas. Observo que puede haber algo conectado al territorio o a un estado emocional que se reitera. La intuición y lo sensorial están muy presentes en el disparo, y de esa contradicción en la edición, que es siempre más racional, es donde surgen los mundos propios que me sugestionan.

Creo que hay dos tipos de fotógrafos: los que saben lo que hacen cuando disparan y los que no. Yo me siento más cercano al segundo grupo. A veces pienso que es una maldición no tener las cosas claras, pero al final es una lucha contigo mismo y las obsesiones que tienes sin saber muy bien por qué. Creo que me acerco a los temas que fotografío de manera inconsciente, lo que provoca que la conexión entre poesía e imagen esté muy presente en mi trabajo, independientemente de si eso es más reconocible o no para el espectador. Por otro lado, me fascina lo inexplicable de llegar a espacios visuales extraños e inimaginables. Sin la secuenciación de imágenes, nunca llegaría a vislumbrar nada de eso. Lo sorprendente es que todo proviene de fotografías que surgen en lo cotidiano. Un viaje que parte de lo conocido a lo desconocido.

(ENG)

Most of my projects merge long after the shoot. I don't usually go in with a preconceived idea or try to develop a previous project conceptually. Instead, the themes emerge as I accumulate images of what I experience daily. In this way, the visual diaries emerge, whether of a specific territory, a mental or poetic space, or something I am documenting in first person. I never force myself to take photographs, but I have always carried a camera with me. It's as if I have to be alert to a call whose meaning I don't initially know. Later, in editing, I saw that some photos started talking to each other. I notice that something may be connected to the territory or to an emotional state that is reiterated. Intuition and the senses are very present in the shot, and it is from that contradiction in the editing, which is always more rational, that my own worlds emerge, which suggests me.

There are two types of photographers: those who know what they are doing when they shoot and those who don't. I feel closer to the second group. Sometimes, it's a curse not to have things clear, but in the end, it's a struggle with yourself and your obsessions without knowing why. I approach the subjects I photograph unconsciously, which means that the connection between poetry and image is very present in my work, regardless of whether or not it is more recognisable to the viewer. On the other hand, I am fascinated by the inexplicability of arriving at strange and unimaginable visual spaces. Without image sequencing, I would never glimpse any of that. Surprisingly, it all comes from photographs that emerge every day —a journey from the known to the unknown.

Audio (spa-eng)

 

Limbo aborda un proceso de adaptación y metamorfosis. El 15 de agosto de 2014, sufrí un accidente irreversible que cambió radicalmente mi vida, fracturándome la cervical a la altura de la C5 y dejándome tetrapléjico. Después de un año sin poder tomar fotos, ingresé en un centro de rehabilitación para lesionados físicos y psíquicos, donde comencé a retomar la fotografía. Este trabajo significó un reencuentro con mi forma de ver y explorar el laberinto en el que me encontraba. Las imágenes que se alejaban de lo documental y se acercaban a ese mundo intangible que sentía, comenzaron a tener un significado especial para mí, algo que no sabía cómo explicar. El estado interior de impotencia,desesperación y soledad se refleja en las sombras que envuelven todo el libro,pero también hay luces que rompen esa atmósfera inevitable, golpeándote con momentos de esperanza y ofreciendo un respiro. A pesar de todo, siempre hubo algo que me hizo mirar hacia adelante, y eso se puede apreciar en este fotolibro. Cuando dejé el centro, comencé a darme cuenta, durante la edición,de que funcionaban mejor las imágenes más introspectivas, aquellas en las que partes de mi cuerpo o silla de ruedas se introducían en el plano, ya que este proyecto tiene un claro carácter autobiográfico. También las fotografías que incluían a mis compañeros, a modo de espejo más que ventana, donde podía verme reflejado, siendo este un ejercicio clave para comprender mi estado a través de ellos. Paralelamente a las imágenes, tomaba notas a modo de diario con cosas que me decían, reflexiones propias o poemas que escribía. Es por eso que este trabajo no se entiende sin la conjunción de palabras y fotografías, ya que creo que amplía el sentido visual del proyecto.


Respecto al nombre del proyecto,lo titulé Limbo porque a este espacio al que iba de lunes a viernes, establecía una rutina de trabajo, que me hacía sentir parte de un limbo o burbuja respecto al mundo tal y como era antes y la vida que ahora me tocaba vivir. Según la tradición cristiana, estar en el limbo es estar en un lugar sin pena ni gloria, en una especie de nada o inopia. De ahí que se diga"estar en el limbo" de quien anda alelado o absorto, como si no estuviera en ninguna parte. El vocablo latino "limbus" se considera técnico y sin clara etimología, aunque muchos autores indican que proviene de la raíz indoeuropea "lēb" (colgar sobre algo, labio), que es la misma que daría en el latín el verbo "labi" (deslizarse, resbalar, caer),así como del vocablo "labor, laboris" (esfuerzo para no caer). Por todo esto, titulé así este proyecto, porque esa palabra era capaz de reflejar ese estado simbólico entre el pasado y el futuro, entre la tragedia y la esperanza, entre la impotencia y el acto de seguir adelante con las piezas que el azar me ha dejado para continuar.


(ENG)


"Limbo" deals with a process of adaptation and metamorphosis. On 15 August 2014, I suffered an irreversible accident that radically changed my life, fracturing my cervical spine at C5 and leaving me quadriplegic. After a year without being able to take photographs, I entered a rehabilitation centre for the physically and mentally injured, where I began to take up photography again. This work meant a re-encounter with my way of seeing and exploring the labyrinth I found myself in. The images that moved away from the documentary and came closer to that intangible world I felt began to have a special meaning for me, something I didn't know how to explain. The shadows that envelop the whole book reflect the inner state of helplessness, despair and loneliness. Still, some lights break that inevitable atmosphere, hitting you with moments of hope and offering a respite. Despite everything, something always made me look forward, as seen in this photobook. When I left the centre, I realised, during editing, that the more introspective images work best, the ones where parts of my body or wheelchair were brought into the shot, as this project is clearly autobiographical. Also, the photographs that included my companions, as a mirror rather than a window, where I could see myself reflected, a key exercise to understand my state through them.Parallel to the images, I took notes in a diary with what they said to me and my reflections or poems I wrote. That's why this work cannot be understood without the conjunction of words and photographs, as I think it broadens the visual sense of the project.


Regarding the name of the project, I titled it"Limbo" because in this space, where I went from Monday to Friday, I established a work routine that made me feel part of a limbo or bubble concerning the world as it was before and the life I was living now. According To Christian tradition, to be in limbo is to be in a place of neither sorrow nor glory, in a kind of nothingness or being miles away. Hence, the saying"to be in limbo" of someone who wanders around in a state of delirium or absorption is used as if they were nowhere. The Latin word"limbus" is considered technical without a clear etymology. However, many authors indicate that it comes from the Indo-European root "lēb"(to hang over something, lip), which is the same root that would give the Latin verb "labi" (to slide, slip, fall), as well as from the word"labor, laboris" (effort not to fall). For all these reasons, I gave this project this title because this word was capable of reflecting that symbolic state between the past and the future, between tragedy and hope, between impotence and the act of moving forward with the pieces that chance has left me to continue.

Audio (eng)

Photographs and texts © Sergio Castañeira

Portrait of Sergio © Laura M Lombardía

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